#6meses de Mauritania

NEWSLETTER. Diplomacia económica y búsqueda de inversión exterior; amenaza de la cuestión migratoria; apertura del diálogo nacional.

#6meses de Mauritania
Nouakchott, Mauritania. Foto de laye cana
NEWSLETTER. Mauritania pierde su escaparate en la UA pero busca potenciar su imagen exterior mediante la promoción de sus recursos y la atracción de inversión exterior. La grave situación política en Mali representa una amenaza para su propia estabilidad y le obliga a acoger a 300.000 migrantes frente a la presión de los países destino. Expectativas ante la apertura de una nueva fase del diálogo nacional entre críticas por los casos de corrupción revelados por el Tribunal de Cuentas.

Qué ha pasado.

En el plano exterior, Mauritania ha perdido gran parte de la exposición internacional que hasta febrero le proporcionó la presidencia rotatoria de la Unión Africana. Aun así, el semestre comenzó en julio con una importante visita del presidente Ghazouani a la Casa Blanca, junto a un pequeño grupo de mandatarios africanos (Senegal, Gabón, Liberia y Guinea-Bissau). El mandatario buscó aprovechar la nueva diplomacia transaccional estadounidense ("trade, not aid") para ensalzar las oportunidades económicas del país ante el presidente Trump, subrayando su situación estratégica, su estabilidad política y sus recursos naturales. No en vano, la propia administración norteamericana parece haber invitado a ese grupo de países de África occidental (dejando fuera a las grandes potencias africanas) por su potencial en materia de infraestructuras, energía y minerales esenciales. La pretendida atracción del inversor estadounidense y la invitación a Ghazouani chocan sin embargo con la inclusión de Mauritania, a finales de año, en la lista de países con fuertes restricciones de viaje a EE.UU., alegando la "escasa presencia" del gobierno mauritano en ciertas partes de su propio territorio.

En su vecindario norte, el país continúa con su política de buscada equidistancia y neutralidad hacia los líderes del Magreb: Marruecos y Argelia. Así, si en meses anteriores se habían multiplicado los acuerdos con Rabat, este semestre el propio Ghazouani ensalzó las rutas con Argelia como vector de "vitalidad comercial" de la región durante la IATF celebrada en Argel.

Este periodo se ha caracterizado igualmente por diversos episodios de choques con el Frente Polisario: en noviembre, escaramuzas fronterizas entre buscadores de oro mauritanos y miembros de la guerrilla independentista condujeron a Ghazouani a recibir en la capital a una delegación político-militar saharaui con el fin de reducir las tensiones. Pese a ello, efectivos polisarios siguen atravesando con frecuencia la frontera entre ambos territorios, provocando la intervención del ejército mauritano.

Sin embargo, es en el vecindario sur donde el país enfrenta mayores problemas, especialmente a consecuencia de la fuerte inestabilidad en Mali que provoca la llegada masiva de migrantes desde hace años. No en vano, Mauritania alberga a unos 300.000 refugiados malienses y sus capacidades se encuentran al límite, mientras se vería presionada por los países supuestamente destino (la UE y España) para contener las salidas del país y acelerar las expulsiones de retorno. La nefasta situación motivó a principios de semestre la denuncia por parte de Human Rights Watch, que en un duro informe acusaba a las autoridades de graves abusos y violaciones de derechos humanos (incluidas torturas), pese a reconocer la buena dirección de las reformas adoptadas progresivamente por Nouakchott.

La extensa frontera entre ambos países plantea además profundos problemas en materia de seguridad, con acusaciones de tráfico de armas procedentes de Ucrania hacia Mali o la constante amenaza del yihadismo y de los paramilitares rusos. Pese a los agravios sufridos por los migrantes mauritanos en territorio maliense -que vieron sus comercios cerrados repentinamente-, Nouakchott ha tratado en todo momento de mejorar las relaciones con el gobierno de Goïta en este difícil contexto, apelando el propio Ghazouani y sus ministros a tener en cuenta la delicada situación del vecino, agravada desde septiembre -y aun hoy- por el bloqueo impuesto al suministro de combustible hacia Bamako por el grupo terrorista JNIM.

El dosier migratorio también ha enturbiado ligeramente las relaciones bilaterales con Senegal, especialmente debido a la presión policial sufrida por sus nacionales, que les llevó a protagonizar una huelga de 48 horas. Pese a ello, el éxito del yacimiento gasístico compartido Grand Tortue Ahmeyim -que logró exportar 18,5 cargamentos de GNL desde su primer envío en abril y que reportó al Estado 32 millones de dólares en sus primeros meses- es una buena señal de la sintonía y la colaboración entre los dos países.

En términos macrorregionales, Mauritania se alinea con la mayoría de estados árabes, especialmente en la cuestión palestina (se negaron expresamente las noticias sobre un encuentro con Netanyahu en Washington), uniéndose a las declaraciones de condena del ataque israelí en Doha y manifestando su firme apoyo y "solidaridad absoluta" con Qatar.

Además, el país busca presentarse a toda costa como un territorio atractivo para la inversión exterior y como destino para una ayuda al desarrollo muy necesaria tras la interrupción de los fondos de USAID. Así, durante este semestre ha multiplicado la firma de acuerdos con partners públicos y privados de terceros países como Japón (desaladoras), Arabia Saudi (a través del Fondo Saudí para el Desarrollo), EAU (central eléctrica híbrida) o Francia (minas), así como con entidades financieras internacionales como BAD (presidida por un mauritano) y el BEI (modernización de ferrocarril) o el FMI.

En el plano interior, el proceso de diálogo nacional sigue marcando la agenda política. El coordinador del proceso dio por cerrada la fase preliminar de contactos con los distintos partidos políticos y otros representantes de la sociedad civil y remitió su informe al presidente Ghazouani en el mes de octubre. Aunque mayoritariamente proclives a participar en el diálogo, lo cierto es que los partidos de la oposición observan con cierto recelo el proceso, dada su falta de plazos fijos, su ambigüedad sobre los asuntos que podrán debatirse (la persistencia de la esclavitud o el pasivo humanitario son algunos de los más demandados) o la incertidumbre sobre la ulterior aplicación de los acuerdos políticos alcanzados, factores que podrían hacerlo fracasar como los cinco procesos similares llevados a cabo desde la independencia.

La apertura de esta segunda fase coincidió con el escándalo generado por la publicación del informe anual del Tribunal de Cuentas, que reveló graves deficiencias de gestión y casos de corrupción en diversos organismos y empresas públicas y que alcanza incluso al prometedor sector de los hidrocarburos. La reacción gubernamental no se hizo esperar ante las fuertes críticas, provocando el despido y el procesamiento de hasta treinta altos cargos y la adopción de nuevas medidas de control de la gestión de los recursos estatales y del gasto público, consideradas sin embargo insuficientes por la oposición.

También destacó, en el terreno judicial, la confirmación por el Tribunal Supremo de la condena a Mohamed Ould Abdel Aziz a quince años de prisión por enriquecimiento ilícito y tráfico de influencias durante su mandato, ampliando así la recibida en primera instancia y cerrando el proceso frente al inmediato antecesor del actual presidente.

En términos económicos, el país continúa mostrando unas perspectivas positivas pese a la ralentización identificada a comienzos de semestre por el Banco Mundial. El ente financiero recomienda emprender medidas de diversificación que reduzcan la dependencia de la minería extractiva, cuya contracción durante 2025 provocará una disminución del crecimiento hasta en torno al 4%, tras el excelente 6,3% experimentado en 2024. Aunque las previsiones del BM contemplan que se recupere esta tasa hasta alcanzar una media cercana al 5% en el periodo 25-27, ello requerirá, según el organismo, de una importante inversión en sectores con fuerte potencial como la agricultura, los servicios y lo digital. Por su parte, el FMI también ensalzó el cumplimiento de los programas conjuntos y el buen ritmo de la economía mauritana, aunque recomienda pasar de una economía de subsidios generalizados a un sistema de transferencias más personalizadas, a efectos de mantener la inflación en torno al 2% como hasta ahora.

Qué esperar.

Entre los temas que marcarán el panorama político de este 2026 se encontrará con seguridad el problema migratorio. Según las previsiones de ACNUR, el contingente de refugiados malienses aumentará considerablemente este año hasta cerca de 380.000, lo que requerirá implementar soluciones a largo plazo dirigidas a la protección y asistencia a lo largo de las rutas hacia Nouakchott y Nuadibú, así como un fuerte paquete de inversión para la acogida en la desértica región fronteriza de Hodh Chargui, donde se sitúa el campo de refugiados de Mbera, que acumula el mayor volumen de llegadas. Todo ello a expensas de cómo evolucione la situación en Bamako y si el gobierno maliense es capaz de eliminar la amenaza del JNIM.

La estabilidad interna también podría ponerse en entredicho si el proceso de diálogo nacional comienza a torcerse y se margina a determinados grupos de la oposición o representantes de la sociedad civil, o si estos no ven suficientemente colmadas sus expectativas. El presidente Ghazouani, a pesar de su pretendida neutralidad, debe al menos garantizar la mayor participación posible si quiere considerar cumplida su promesa electoral y conseguir un consenso que resulte en cohesión social, estabilidad interna y prosperidad sostenida.

La actualidad de este semestre se verá también afectada por el proceso de negociación sobre el Sáhara Occidental abierto tras la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU del pasado octubre. Aunque el país se posiciona desde hace tiempo en una "neutralidad activa" sobre el conflicto y mantiene el perfil más bajo de todos los interesados, lo más probable es que el resto de actores buscarán influir en su postura de cara a su eventual participación en las mesas de diálogo que el Enviado Personal De Mistura pretende convocar cuanto antes.

Por último, en materia económica, Mauritania continuará con seguridad su intensa labor de promoción y atracción de inversiones y capitales, aunque deberá gestionar correctamente sus riquezas naturales para evitar verse inmersa en la competición geopolítica que afecta a toda la región y a los poseedores de minerales estratégicos.

la perspectiva ibérica - cómo te afecta este asunto
  • Un semestre más, las relaciones hispano-mauritanas se ven fuertemente afectadas por el drama migratorio. La colaboración entre ambos gobiernos y la fuerte contribución española parecen ser la causa de la disminución en 2025 del número de migrantes mauritanos interceptados en su ruta hacia Canarias hasta las 3.500 personas (hasta octubre), frente a las más de 10.000 que fueron interceptadas (en ruta o ya en destino) en 2024.
  • En julio se produjo la primera Reunión de Alto Nivel celebrada entre ambos países. La visita de Pedro Sánchez y varios de sus ministros a Nouakchott permitió la firma de varios acuerdos en materia de transportes, parques nacionales, ciberseguridad y pesca. Además, España está fuertemente comprometida en materia de ayuda al desarrollo de Mauritania, tal y como se plasma en el Marco de Asociación País para el periodo 2024-2027 que prevé un volumen de ayuda de unos 60 millones de euros.
  • El magnífico entendimiento entre ambos países motivó también la celebración del primer encuentro empresarial y la reciente creación del Consejo de Negocios Mauritania-España, impulsado por las Cámaras de Comercio de Madrid, Tenerife y Gran Canaria y con presencia de empresas de ambos países. La iniciativa busca institucionalizar el diálogo empresarial, las inversiones y los intercambios comerciales.
  • España se encuentra así posicionada de forma excelente para consolidarse durante 2026 como partner de Mauritania en el desarrollo de su economía y de las infraestructuras esenciales para ello, pudiendo aprovechar el gran clima bilateral para participar en sectores en los que nuestras empresas gozan de gran experiencia como hidrocarburos, energías renovables, logística, infraestructuras, turismo y economía azul.